jueves, 3 de febrero de 2011

Palabras de otra boca

Es que estoy muy orgullosa de esto, y tenía que compartirlo con todos vosotros. A veces pienso que estaría bien tener invitados en mi espacio personal, y esta vez tenia que hacerlo. Puesto que es mi amigo y porque me ha conmovido lo que ha compartido en mi anterior publicación, os lo dejo aquí para que vosotros también lo valoréis.
Palabras textuales de mi amigo Fran (copied + pasted):


"Paula, este post me ha parecido realmente bueno, creo que has hablado con palabras claras y precisas lo que muchos de nosotros sentimos ciertas veces. Me parece íncreible ese sentimiento ciego que los españoles sentimos por nuestro país. Día tras día, miles de cosas ocurren en nuestro mundo: Revoluciones en Egipto, monzones en Ámerica del Sur, etc. pero lo que mamamos en nuestros medios de comunicación, en nuestro transmisión oral, en definitiva, nuestra cultura, es: Somos CAMPONES DEL MUNDO DEL FÚTBOL. No digo que no sea algo de lo que sentirse orgulloso, algo que no nos haga sentir un poquito especiales... pero ¿Acaso es que el resto las cosas no tienen valor comparado con el fútbol? Aún pienso muchas veces la época de la Guerra Civil. En esa época, cuando no había hermanos ni hermanas, amigos o colegas, en esa época de desconcierto, todos cantamos a una sola voz el son de la cultura. Cuando expresar lo que sentías, mostrar lo que amabas, o sugerir lo que deseabas, era castigado con penas impensables; todo el mundo luchaba por su libertad cultural. Grandes escritores defendieron nuestra bandera con una pluma en la mano, científicos proclamaron que España puede ser un rival digno de admirar, y en general, una España desunida se unió con el motivo de una libertad de bandera, de pensamiento y de cultura. Ahora, todos esos esfuerzos no son sino recuerdos del pasado. Nuestra cultura se alberga en programas que llaman a la inenptitud y catetismo: GH 24, el juego de tu vida, el diaro de Patricia y esos programas que bombardean nuestras mentes con información ínsipida y sin sentido representan nuestra cultura, nuestro estilo de vida, y nuestra mentalidad. Ahora que podemos cultivar nuestros conocimientos de una manera libre, no somos sino capaces de mirar esa caja boba de 24" con la mirada perdida y la babilla colgando. Como zombies funcionales, seguimos lo que nos indican, comemos lo que nos sugieren... y olvidamos lo que nos rechazan. Desde aquí proclamó, reivindico, suplico que antes de mostrar ese patritoismo desmedido, ese sentimiento acérrimo, esa defensa sin cuartel; seamos capaces de echar la vista hacia atrás, mirar hacia nuestro propia Tierra, y respondamos algo más que un simple. "SOMOS CAMPENOS DEL MUNDO DE FÚTBOL"..."

Cuando el patriotismo se ausencia...

Desde nunca (más bien dicho, desde que tengo un poco de uso de razón) me he considerado patriota 100%. O al menos, no me he considerado ESPAÑOLA, de eso que lo llevas en la sangre, y que todo lo que ocurra/digan/suceda en España siempre está bien, aunque sea una mamarrachada o una cagada. He intentado ser más o menos objetiva, e incluso he llegado a renegar de ser española. No digo que me avergüence, quizás el término "renegar" sea demasiado exagerado, pero simplemente, no estoy orgullosa de ser española. Varias veces me he defendido alegando que "soy española igual que podría ser china, sueca o canadiense, es lo que me ha tocado, y punto". Se me ocurrió decir esto delante de mi familia paterna, creo recordar que fue estas navidades o quizás antes de venir a Islandia. Bueno, prefiero no relatar el desarrollo de aquella ¿conversación?
Tampoco es que haya pasado de España como si no existiera. Es el país en el que vivo, del que provengo y como tal, tengo un objetivo bastante crítico y ganas de mejorar. Si no fuese así, no sería lo que soy, no defendería la bandera que defiendo, ni querría abolir lo que en España molesta bastante, le hace parecer obsoleto y atrasado, y le sume más en esa crítica situación económica. Y creo que quién me conoce, sabe de lo que hablo. Bueno, también he de alegar que España (es decir, algunos españoles) no están de acuerdo con progresar. Me abstengo, no quiero entrar en polémicas, cada uno que piense lo que quiera, y al final me voy a desviar de mi objetivo.

Con toda esta parrafada quería dejar claro que yo no soy de esas patriotas acérrimas, para poder mencionar un hecho que me emociona y que, además, me extraña bastante:
Hace poco, como todos espero que sepáis, se celebró el campeonato mundial de balonmano (y si no lo sabéis, seréis culpables de incrementar mi ira) y la selección española llegó a semifinales. No sé si alguien se enteraría, porque como NO es fútbol... Ya me comentaron que nisiquiera salió en portada en El País (por ejemplo).
Para quién no lo sepa, han quedado en 3ª posición. Son los 3º mejores del mundo. ¿Hola? Recuerdo que en verano cuando se ganó el mundial de fútbol, los manolos cansinos de Cuatro estuvieron rememorándolo como 5 días seguidos.  (Doy gracias a que me perdí el fallecimiento del pulpo Paul...). El caso es que durante estos días del mundial de balonmano, me sentí española. Animando a la selección, deseando una victoria en cada partido, y faltando (un poco) al respeto a los de los otros equipos...o a quién les animara.Al principio, apoyaba a Islandia también, pero cuando se enfrentaron tuve que elegir. Y escogí a España. Algunos pueden pensar que es bastante evidente, pero yo no lo veo así, puesto que no suelo apoyar a los deportistas por su nacionalidad, sino por su calidad. Sin embargo, esta vez, hice mi elección conforme a mi procedencia.

Es curioso lo que el deporte puede hacerme sentir, un orgullo que no siento ni en mi propia tierra, pero que cuando de animar se trata, y de luchar por lo que has trabajado, me hace alentar y gritar más que nunca, aunque mi voz no se oiga.
Quizás porque yo también soy deportista, y aunque yo no sé lo que se siente al ganar un mundial, clasificarse o llegar a semifinales, sé lo que es ganar un partido en la fase de ascenso a 1ª. Evidentemente, no es lo mismo, pero sé que el ánimo, aunque no se escuche porque está lejos, se siente. Y sé que eso es lo que me hace sentir española: el apoyo para la superación.

He comenzado este post muy motivada, y la inspiración ha desaparecido. Tenía más ideas para escribir, pero se me han ido todas.
Solo puedo concluir con dos ideas:
1.- Enhorabuena a la selección española de balonmano por ese meritorio 3er puesto.
2.- Odio el fútbol.

Un saludo a todos, y espero que me petéis la publicación a comentarios FELICITANDO a la campeona de España de 200m mariposa: MARTA DE LUCAS GUDIEL. Que ella también se lo merece, no solo la selección. ¡¡¡ERES LA MEJOR!!! =)