domingo, 5 de febrero de 2012

Vuelta a las aguas

Ajá, ajá, ajá. Era de preveer.
Estoy en época de exámenes, no estoy muy motivada para estudiar (por no decir NADA motivada) y además esta semana que mañana comenzamos tengo 4 exámenes, en 5 días. JajajajajaJAJAJAJAJAJAJA. Me desorino.
Como decía, era de preveer que me dispondría a publicar, porque ya sabéis que cuantas más cosas tengo que hacer, más cosas no relacionadas busco para evitar lo inevitable. Lo que pasa es que al final aguanto más bien poco, el remordimiento de conciencia me supera, y me siento desmotivada para estudiar, pero no me gustaría suspender, la verdad. (Aunque lo veo bastante negro, pero desde que no me dejan ser pesimista, no voy a decir nada más).

La razón que me trae aquí esta vez es que... VUELVO A LA COMPETICIÓN. Sí, señores, porque aunque creo que no lo había hecho oficial, dejé el waterpolo esta temporada. A estas alturas, lo agradezco bastante porque hubiesen sido muchas cosas y me hubiese visto saturadísima... pero debido a mi estado físico y mental, me he dado cuenta de que no puedo llevar esta vida sedentaria. No está hecha para mí.
En cierto modo, no es una vida tan inactiva, me muevo bastante, voy a clase, al trabajo... pero no es lo mismo. Necesito ese contacto con el agua, necesito el deporte. Una vez que una persona se acostumbra a llevar una vida de tanta actividad, cuando se la quitan, se siente en cierto modo vacía. Y eso me ha pasado a mí. No sólo eso, sino que me he dado cuenta de que me ayudaba a mantener mi equilibrio mental, y os lo digo de verdad. Me ayudaba a no sentirme tan agobiada, ni tan triste, a desahogarme en cierto modo.
La única diferencia es que no vuelvo a la competición en waterpolo; esta vez vuelvo a la competición de forma un poco más individual, regreso a mis verdaderos orígenes: a la natación. Sé que voy a echar de menos el ambiente de equipo, el juego en equipo, el compartir las sensaciones, las victorias, las derrotas... pero también formaré parte de un nuevo equipo y una nueva familia, que ya tengo muchas ganas de conocer. No será a nivel profesional, me federaré en la categoría Máster, que es para gente más ocupada y que se toma la competición más como afición que como profesión.
La razón no es otra que la misma persona que siempre me ha tenido inmersa en el mundo acuático: mi hermana. Ella sí ha seguido ahí, en ese mundo, y he decidido unirme a ella. Me ha dado un poco de envidia... y me he dado cuenta de que echo de menos los nervios antes de una competición, la constancia, el hábito y costumbre de entrenamiento... Esas pequeñas cosas.

Así que esto es todo lo que os cuento. A pesar de ser tan vaga como soy, por lo visto no puedo vivir sin un poco de ejercicio, y he tenido que volver al deporte que aborrecí por estar viendo durante tanto tiempo "una raya azul en el suelo".

Ya me dijeron una vez: "lo bueno siempre vuelve" y parece ser que es cierto.