viernes, 24 de junio de 2011

"Religion" (Relishin)

Para empezar, tengo que aclarar la pronunciación del título de esta publicación. Debéis imaginarlo como lo pronuncia este "hombre" en el vídeo que os dejo y al que accederéis pinchando la palabra subrayada. No es un tipo que me caiga especialmente bien (por no decir cosas más bárbaras sobre él, que aunque él no se cortara un pelo en sus días, yo si lo hago) pero me hace mucha gracia este vídeo.

Hoy os voy a contar una sandez que diría mi padre. Porque parece que a mí las sectas u organizaciones religiosas me siguen en el extranjero.
Todo empezó un domingo soleado en el año 2005 (hay que ver lo viejuna que me hago) del mes de agosto, cuando estaba en Swansea (Gales) en un curso de estos de inglés de los que aprendes poco, pero te lo pasas teta. Estaba en mi "casa" (prefabricada de esas de quita y pon) con mi "madre" la alcohólica. (Esto sería material para otra publicación, la verdad). Mi compañera de casa se había ido a una comida y yo había quedado con los amigos más tarde. Yo me encontraba viendo la tele tranquilamente mientras que mi "madre" estaba en su habitación, probablemente finiquitando la botella de vodka, y alguien llamó a la puerta. Abrí y preguntaron por mi madre, así que la llamé. Se asomó por la ventana primero para ver quién era y su comentario hacia esa persona fue en plan... "Joder, esta pesada aquí otra vez, a ver qué coño quiere". Pero igualmente, le abrió la puerta a la mujercilla que se encontraba ahí y la dejó pasar. Yo, por no quedar mal, las acompañé en la cháchara en el salón, aunque no presté mucha atención... hasta un momento concreto. El momento en el que la invitada se dispuso a sacar una Biblia (o un libro de estos religiosos, no estoy segura cual era) y mencionó a San Mateo (Matthew) y le leyó unos versos a mi "madre" (Aún no sé cual era la interpretación de los mismos, porque ya os digo que no las escuchaba mucho, solo estaba allí por hacer bulto). Ella se emocionó porque su hijo (al que no vimos JAMÁS y no sabemos, ni sabremos, cuál era su paradero) también se llamaba Matthew y se lo tomó como una señal. Yo me quedé alucinando, porque de repente cambió su opinión hacia nuestra invitada, y charlaron y charlaron, hasta que ya la mujer de la Biblia decidió marchar. La señora que me acogía cerró la puerta con una sonrisa de oreja a oreja, se giro y tras un suspiro dijo algo así como "Qué razón tiene esta señora... qué razón. Qué gran y buena persona es" y yo pensé "y tú qué hipócrita o inestable, que cuando ha llegado te ha faltado azotarle con la escoba para que se fuera". El caso es que después comentó que era una señora de las que visitan las casas de la gente para ver cómo se encuentran y demostrarles que Dios siempre tiene algo escrito para ellos. Fíjate... Dios, que es un hombre de muchos recursos, ¿no sabéis? Y dejó un panfleto sobre la iglesia, y unirse a las reuniones y bla, bla, bla. Total, una testigo sin uniforme.

Y en relación a esta anécdota, tengo una muy parecida que relatar que me ocurrió aquí en Islandia:
-Estaba yo esperando al autobús para ir a otra facultad a una de mis clases y había al lado mío un chico muy trajeado, vistiendo un abriguito muy formal y llevaba una carpetita en la mano. Según llegué, se me quedó mirando y yo sabía que interés por atracción física no había, porque los islandeses no son de los que se te quedan mirando a ver cual es tu reacción y comprobar las posibilidades que tienen, así que miré de reojo y ví una chapita en la solapa del abrigo con su nombre. Efectivamente, yo pensé "bueno, un testigo de estos, espero que no se me acerque". Pues a pesar de estar yo con los auriculares y todo, se me acercó y mantuvimos una conversación:

Chico trajeado.- (Algo incomprensible en islandés)
Yo.- No, lo siento, no hablo islandés. (En inglés, claro)
Chico trajeado.- Ah, vale, perdón
(2 minutos de silencio)
Chico trajeado.- Entonces... ¿eres extranjera entonces? ¿Estudiante? ¿Qué estudias? ¿De dónde eres? ¿Por qué Islandia?
Yo.- (Ya os sabéis mis respuestas, no pienso escribirlas...)
Chico trajeado.- Ahhh...¿y qué tal te va? ¿Bien?
Yo.- Sí, muy bien, muy contenta
(2 minutos de silencio)
Chico trajeado.- Y...¿puedo hacerte una pregunta sobre religión?
Yo.- (Pensando: "vale, ya está, estaba tardando") Sí, claro que puedes.
Chico trajeado.- ¿Eres religiosa? ¿
Yo.-Nop, no creo en Dios. Gracias por el interés.
Chico trajeado.- ¿Y tu familia?
Yo.- Sí, mi famila es católica, pero yo no he seguido sus pasos. Gracias por el interés.
Chico trajeado.- ¿Por qué no?
Yo.- No tengo por qué seguir algo que ha impuesto alguien que no me ha demostrado que de verdad existe. He estudiado religión, no me convence, así que no creo.
Chico trajeado.- Bueno, pues te dejo esta tarjea por si cambias de opinión, serás muy bien recibida. Deberías echarle un ojo a la página en internet, te la dejo escrita en la tarjeta. Suerte.
Yo.- ¡Gracias! (Me pongo los auriculares rápidamente y el me mira, me sonríe y sube al autobús).

Al llegar a casa, tenía curiosidad y me metí en la página web que me recomendó. Era un Mormón d'esos. Yo pensé que era un Testigo de Jehová, de toda la vida, pero no, era un Mormón d'esos. Y quería que me uniera. Yo. Ay, que me LOL.


Bueno, no era un texto muy interesante, pero quería compartir ambas anécdotas con vosotros. A mí siempre me han parecido, cuanto menos, curiosas.
Y la segunda razón que tenía para publicar era porque estoy esperando a unos huéspedes que llegan de madrugada, son las 2.21 de la noche y me abuuuurrrrrrro muchísimo, así que aquí tenéis.

¡Hale! ¡Buenas noches!

jueves, 16 de junio de 2011

Season Finale


¿Os he hablado alguna vez de Babalú? Es que no lo recuerdo. Bueno pues Babalú es una cafetería donde vayas cuando vayas, encontrarás estudiantes de intercambio o algún otro extranjero. En Babalú sirven la mejor tarta de chocolate de la ciudad. Y la de queso. Y la de zanahoria dicen que también está muy buena, pero prefiero no probarla. 

Pues era la última despedida, y como no podía ser de otra forma, fue allí, en Babalú. Pep se marchaba el martes, y de mis amigos era el último que seguía aquí, así que el lunes quedamos para despedirnos. Yo le preguntaba "¿qué se siente al saber que te vas mañana?" ... No obtuve respuesta. Se fue alargando la conversación, recordando momentos;  momentos que como yo dije "son tan lejanos que parecen sueños, a veces dudo que alguna vez sucedieron". Estuvimos mucho tiempo allí, hablando sobre la gente que ya se ha marchado, sobre lo que harán, sobre lo que haremos. No pudimos hablar mucho de esto porque la gente está un poco desaparecida, y lo comprendo. Es momento de reencuentros en casa y volver a empezar después de algo que ha cambiado nuestras vidas, sin duda. Supongo que yo estaré desaparecida también cuando regrese a casa, aunque será más por el miedo a reencontrarme con mis recuerdos. Comprendo la ausencia de la gente, y de hecho yo también intento esconderme, huyendo del hecho de echar en falta a quién ya no está a tu lado.
Una de las pocas personas con las que he tenido contacto recientemente es Manuel. Entre otras cosas, hablamos de cómo están las cosas allí, cómo están aquí, como se ve su futuro… Y la pregunta estrella que él me hizo fue “¿Cómo está Reykjavík sin nosotros?”. Pues la respuesta fue incluso más célebre: “Vacío” contesté. A decir verdad, el centro no está vacío. Ni las afueras, ni los locales, ni las tiendas. La ciudad está llena de caras que ahora se sienten abrumadas ante una ciudad que les acoge con gran recibimiento; ante las bellezas del país; ante todo lo que me abrumó a mí cuando llegué hace meses. Todos son nuevos, todos son turistas, todos son caminantes de paso. Y aunque ellos llenan las plazas, bares y calles, no son ellos. Por eso para mí Reykjavík está vacío; está vacío de mi gente, vacío de sentimientos, vacío de sensaciones. Caminar por Laugavegur no es lo mismo porque no tengo posibilidad alguna de toparme con nadie, aunque a veces lo pienso. Sábados y domingos sin “hangover lunchs” son fines de semana vacíos. Reykjavík sin nadie con quién quedar para un café no es igual que antes. Pero frente a este vacío me consuela pensar que, al mismo tiempo, la ciudad está llena de recuerdos. 

Fui alargando el encuentro, no quería salir de allí. Sabía que una vez que nos separáramos, no volvería a estar con nadie de la gente de este curso; el fin de esta reunión sería el fin auténtico y oficial de mi estancia Erasmus. No volvería a estar con mis amigos, con ninguno de ellos, y menos aquí en Reykjavík. Sé que no debería decir “nos volveremos a ver” al igual que no debería decir “espero que nos volvamos a ver”. No sé lo que pasará en un futuro, no sé dónde iré a parar, ni donde irán a parar los demás. Pero de lo que estoy segura es que tengo la intención de hacer que la verdadera experiencia Erasmus comience cuando este curso termina, porque será cuando de verdad determinemos quiénes son los amigos que hemos hecho, los que seguirán ahí y los que no. Y será el momento de aplicar lo aprendido a la vida, de utilizar esta experiencia en algo más. De demostrar que, en esencia, somos la misma persona, pero ahora hemos crecido. Y prometo intentar que así sea. 

Cuando terminamos las porciones de tarta que habíamos pedido, seguimos hablando, yo siempre con la intención de que no nos tuviésemos que ir. Dejé pasar los autobuses, me iría andando, no me importaba, pero no quería poner un fin a esta etapa. Al final, llegó el momento y nos tuvimos que ir. Quienes me conocen, saben que no me gusta decir adiós, (no solo por el significado, si no por lo mal que suena a mi sentido auditivo) así que después de un abrazo en el que mis ojos quisieron mostrar el significado del momento, sólo pude decir “hasta luego”. 

Quizá fuera por mecánica, pero quizá fue el subconsciente el que hablara por mí sabiendo que algún día ese “luego”  en el que me vuelva a encontrar con mis amigos se producirá.

jueves, 9 de junio de 2011

En serie

Obladí,obladá, que bonito este lugaaar(8) (Probablemente no seáis capaces de ponerle ritmo a la frase, pero me da igual, en mi mente queda genial). Sí, creo que había quedado constancia anteriormente de lo 'bonitísimo' que es este país. Pero si hay algo de lo que los islandeses están MUY orgullosos y a mí me está mortificando es el asunto de la luz solar en verano. Me resulta insoportable irme a dormir 'por la noche' y que sea tan de día como si fueran las 6 de la tarde cuando ya es media noche. Es insufrible levantarse temprano y que las calles ya estén puestas y que haga un sol espléndido. Bueno, dejemóslo en que se percibe luz solar, porque por lo visto el verano se está resistiendo este año y no es que el sol destaque por su presencia. También es muy molesto estar durmiendo y que por una minúscula rendija entre el estor y el marco de la ventana entre un mínimo rayo de luz que ¡PLAM! te despierte. Y creedme cuando os digo que yo duermo con la ventana levantada en España y ni me inmuto, pero este sol debe tener algo. Será la falta, que mi cuerpo la nota y reacciona ante la mínima percepción. O no.
Pero si hay algo que de verdad es MORTIFICANTE es cuando salgo (o salía) de fiesta. ¡¡Qué horror!! A mí que me gusta salir DE NOCHE y volver a casa a las 7 u 8 cuando está amaneciendo, desayunar churros (o hamburguesa de 1€ del McDonald's en caso de terminar antes la parranda) antes de llegar e ir a dormir... Pues aquí puedes salir a las 11 'de la noche' de casa que parecerá que te estás yendo de cañas antes de comer; y puedes estar de fiesta y volver y todo que no habrás visto será un minuto de oscuridad en el exterior. A mí me ha llegado a afectar mucho el exceso de luz hace unas semanas, y no bromeo. Puede que sea bonito ver el amanecer cuando estás por ahí de cachondeo y no sé qué, pero todo tiene un límite, y un par de veces está guay con tus amigos; más es insaludable. Pero está bien. Y ver el anochecer y el atardecer en una hora puede estar bonito, pero a mi que no me quiten la vista de las estrellas reflejadas sobre el mar cuando vuelvo a casa porque es lo que me emociona. Y la Aurora Boreal no os lo voy a contar...

Os puedo anunciar que oficialmente mi vida laboral ha comenzado. Se acabó eso de despertarse a las 10 de la mañana (por enésima vez, ojo, que el sol me despertaba antes. Especifiquemos diciendo "levantarse" a las 10.) Pero eso no quita para que tenga un poco de tiempo para ver series y demás, que es lo que me apetece hoy comentar.
Como todos sabréis (y si no lo sabéis, no merecéis ni siquiera mi desprecio, panda de... algo) soy fanática de Friends. Cómo será que una de mis aficiones es llegar después de San Teleco a la resi (¿o fue San Cemento?) y ponerme a verla (¡Hola, Espo!) y ya es la 3ª vez que me veo la serie entera de seguido, más o menos. Bueno, me faltan 4 capítulos para terminarla, pero ahí ando. Del estilo, y vuelvo a hacer mención a mi Espo, es Scrubs, que aunque al principio fui un poco reticente, al final me gustó mucho. La última temporada se la podrían haber ahorrado, pero el último capítulo de la penúltima me emocionó muchísimo. Lágrimas rodaban por mis mejillas. (Bueno, eso empieza a ser habitual, Paula Zen hizo algo en mí mientras convivimos juntas, estoy segura. Probablemente fuera aquel círculo zen en aquella noche en un parque de Madrid...). A Malin le he de agradecer que disfruté de That 70's show que tan buenos momentos y tantas coñas me ha proporcionado. Siempre me recordará a Islandia, porque me la ví entera aquí y en muy poco tiempo, y muchas cosas de la serie relacionadas con gente de aquí...  Y ni qué decir del disfrute visual gracias al trabajo de Ashton Kutcher, jojojo. También veo How I met your mother, pero creo que sabéis mi opinión (y si no, ahora la podréis deducir) y no merece especial mención, ya que nunca me terminó de convencer y mucho menos después de la última temporada. Entre otras cosas, porque le están dando muchas vueltas a los mismo temas, demasiado cansinos. Y no, JAMÁS superará a Friends. NUNCA. Y no, tampoco la ha superado ya.

En cuanto a series más 'formales' o 'serias' he de decir que una de mis favoritas es Brothers and Sisters (Cinco hermanos). Me parece que es bastante atípica, y me entretuvo, pero la ABC la ha cancelado. Cinco temporaditas ha durado, pero una vez más, la última se pasó ya de la raya, se desvió bastante del estilo, en mi opinión. Y el final, pues qué va a ser... un poco abrupto, pero la cancelación fue sorpresa, así que es lo que podíamos esperar. Así de estas de 40 minutos que me tenga enganchada, tenemos Gossip Girl que se está volviendo bastante repetitiva, pero ahí siguen Chuck y Nate haciéndome volver. Del estilo es Pretty Little Liars (Pequeñas mentirosas) y pienso que incluso mejor, pero no son grandes series que quiera recomendar. (Hay algunas personas que deberían ver esta segunda, pero allá ellas). He de mencionar ahora la verdadera serie que me ha hecho tratar este tema en el blog, y es una que he descubierto recientemente: Six feet under (A dos metros bajo tierra). Vi el primer capítulo antes de ayer y estuvo BASTANTE bien; hoy he visto el segundo y me ha convencido. Me parece muy del estilo de Brothers and Sisters, pero creo que más auténtico. (De hecho, comparten una de las actrices). Así que si, os la recomiendo encarecidamente. Aunque los capítulos me parecen un poco largos siendo de 50 minutos, pero SOY FAN. Además descubrí una canción que me encantó gracias al episodio piloto. La comparto con vosotros (la tenéis entera en youtube, pero mejor dejaros un sneak peak de la serie):
http://www.youtube.com/watch?v=F7YB9ZIFMvY

Un nuevo descubrimiento que he hecho hoy ha sido Off the map que me ha recordado un poco a una serie que veía yo de joven que se llamaba Tierras altas en España sumado a estas típicas series de médicos como Urgencias/ Anatomía de Grey/o similares. Pero me ha gustado, hoy a sido el primer capítulo en la tele islandesa, veremos a ver cómo se desarrolla. RECOMENDADA.

No os penséis que todo el monte es orégano y que me gustan todas las series que veo. PUES NO. Además os recomiendo que no veáis una serie solo porque un capítulo en concreto os ha gustado. Es decir, tengo el caso de Men in trees que empece a verla hace unas semanas. No he pasado del cuarto capítulo, creo que es, y me he rendido, porque se me hacia pesadísima. Y me empeñé en verla por un episodio que pillé por casualidad en La 2 hace unos años y me gustó. NUNCA MAIS. Algunos de vosotros estáis esperando que hable de Ally McBeal, y los que no sabiáis que veía esa serie ya podéis llamarme cutre, y no os llevaré la contraria, porque sí, es un poco horrible la serie. Pero soy fan INCONDICIONAL de Robert Downey Jr. y salía en la cuarta temporada, y no podía verla sin haber visto primero lo anterior. Así que sí, me vi las tres primeras temporadas también. (Lo sé, es ADMIRABLE). Ahora ya él no está, (muere, jojojo) así que no la veo más. También hace un par de años empecé a ver Samantha, who? y no estaba mal, pero prescindí de ella. También Matthew Perry, que para mí siempre será Chandler Bing haga las series y películas que haga, empezó una serie nueva llamada Mr.Sunshine. El título me llamó bastante la atención, pero no es nada destacable y después de los dos primeros episodios, dejé de verla. Luego me enteré de que la cancelaron también. No me sorprende...
Tengo otros intereses como Urgencias, C.S.I, Cougar Town, pero tampoco merecen especial mención. (Bueno, crecí viendo Urgencias al día siguiente de que lo emitieran porque mi madre siempre lo grababa. En VHS, qué recuerdos, ahora se maneja con DVD que da gusto la amiga) Ah, sí, un dato gracioso: empecé a ver Padres Forzosos por el tío Jesse el curso pasado. Yo es que creci con ese hombre en casa, Tata llevaba sus fotos en las carpetas y tal. La adolescencia es lo que tiene.

Recientemente me han recomendado que vea Sons of Anarchy, y como el sujeto que lo ha hecho es de fiar, le haré caso. Sé que también me gustaría Dexter, pero creo que ya tengo muchas series y la postpondré. Puede que me recomendéis Lost, pero me niego, ha sido demasiado fenómeno, y no me interesa mucho. No es mi estilo. EXIJO RESPETO EN CUANTO A ESTA DECISIÓN, EH.Y paso de series policíacas porque me parecen todas iguales; una vez nació C.S.I las demás son meras copias pero con variaciones, claro: Bones, El mentalista, Navy, NCIS, Rizzoli and Isles... Pegadme si queréis en especial por lo de Bones, porque a muchos os gusta, pero el otro día vi un capítulo muy fantasioso en el que la cara del asesino la sacaban del reflejo de una lámpara de mesilla de noche en un vídeo de seguridad grabado de noche... en fin, muy poco creíble. Y para series así, ya tenemos la original,que es C.S.I, e basta.
No he de mencionar las tipicas series en plan "Club Megatrix", ¿no? Bueno, sí, la de los surfistas. Esa me gustaba, y sé que a Luchi también. Jojojojo.
Series pendientes por ver tengo muchísimas, pero no las recuerdo todas ahora.
Y quería especialmente hacer público mi orgullo por haber hecho estos dos descubrimientos televisivos recientemente, así que esta es la razón por la que he escogido este tema para el blog hoy. Me siento realizada, presiento que Six feet under me aportará cosas para formarme como persona. O eso espero. Quizás espero demasiado de una serie de televisión cualquiera... pero da igual. Si no tienes ambiciones o pretensiones en la vida, ¿para qué iniciar nada? Aplicable a series. Jajajaja.


Por favor, seguid leyéndome, y si queréis, haced alguna aportación a esta publicación con vuestras series recomendadas.

¡Saludos para todos!