jueves, 2 de septiembre de 2010

Hoy llueve en Reykjavík

Como si de cualquier obra literaria se tratara, el día, en este caso, refleja la situación del personaje. El día de hoy se presentaba nublado, el cielo encapotado, y el sol no quería volver a dejarse a ver como lo hizo ayer. Del mismo modo me he levantado hoy; con el porvenir oscuro, sin querer estar ni allí ni aquí, con el semblante decaído y sin brillo en la mirada. Hoy ha sido un día, en todos los sentidos, lóbrego.
Desde por la noche, cuando mi subconsciente me ha atormentado con los recuerdos más vívidos, ya el día aparentaba ser poco prometedor. Desde que la vida y su constante fluir y movimiento se ha empeñado en que el más vivo recuerdo, cada día y cada instante se presente ante mí. Por si no fuera difícil para mí ya estar donde estoy, además me cuesta dar un paso adelante y aprovechar esta oportunidad para quitarme mi pesar de encima, y no porque yo lo busque o lo provoque; no porque no lo intente, sino porque insiste en seguir presente.
Echo de menos muchas cosas, a muchas personas, muchos momentos, esperanzas y sueños que un día pensaba ver cumplidos, pero al final se quedaron en simples aspiraciones. Sin embargo, otras veces, me había pasado igual, y al final, como dice mi amiga Lucía, "siempre vuelven"... Entonces ¿para qué te vas ahora?
No estoy segura de querer que algún día vuelvan esos sueños y esperanzas, de hecho quiero otros nuevos y poder cumplirlos, pero que al menos dejen de perseguirme los antiguos para poder aceptar el hecho de que se marcharon, y que probablemente sea para no volver jamás.

Hoy ha llovido en Reykjavík. También ha llovido en mí.

Sin más que decir, solo que probablemente sean un par de días flojos que se recuperarán pronto, os escribiré mañana con algo que sea un poco más animado, pero esto es lo de hoy.

Góða Nótt

2 comentarios:

  1. Pequeño padawan, como te digo, "siempre vuelven" pero ahí estamos nosotros para decidir si abrimos la puerta o no. Estos días lluviosos, aunque tristes y melancólicos, siempre sirven de algo pues nos hacen pensar y aunque los recuerdos duelan al final siempre se tornan en recuerdos bonitos porque, lo queramos o no, los malos recuerdos desaparecen con el tiempo.
    No te voy a decir que te animes o te alegres, solo te diré que disfrutes de estos momentos de melancolía, porque también son importantes para crecer un poco más, y que mañana será otro día y si no... patada en los cojones ;)

    http://www.fotolog.com/lu_akane/44008668

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  2. Te digo una cosa todo tiene momentos buenos y momentos malos, ahora es tu gran momento, estas conociendo y un lugar nuevo, gente nueva, costumbres nuevas... En el fondo eres la envidia de todos los que estamos en la lejania y no tuvimos esa oportunidad. Hazme el favor de disfrutar de aquello y olvidar esto, quedate de aqui con lo que merece la pena, que son solo las personas que se preocupan por ti y quieren lo mejor. Y si el dia te invita a entrar en su melancolia cierra los ojos y piensa en las despedidas que has tenido, que han sido unas cuantas, y lo que te quieren los que te rodean.
    Todo pasa, aunque el corazón duele y mucho, durante todo el tiempo del mundo, pero ¿sabes una cosa? Cuando menos te lo esperas deja de doler y te das cuenta que no merece la pena el sufrimiento, porque la vida esta llena de cosas maravillosas que hay que vivir y experimentar. Y ese dolor que tu tienes, es parte de lo que la vida te da para aprender. Así que UTILÍZALO. Y hazme caso que..:
    MAS SABE EL DIABLO POR VIEJO QUE POR DIABLO.

    TATA

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