No solo en lo que al blog respecta, como comprenderéis, pero últimamente mi vida social ha estado bastante activa, y tengo muchísimo retraso en cosas de la uni. Ya véis, ahora me ha dado por llevar las cosas al día... o al menos, lo intento.
Supongo que deberé empezar por contaros sobre el fin de semana pasado. Pues bien, el viernes fue más bien de relax, Kniting Meeting por la tarde y poco más, porque al día siguiente teníamos excursión a un glaciar, el Langjökull. Fuimos en autobús hasta la base del glaciar y desde ahí nos subieron en un vehículo especial para nieve y hielo y demás, 40 personas componían el primer grupo y otras 40 el segundo. Aquí las excursiones están muy solicitadas, por lo que podéis ver. Estuvimos allí arriba tomando el almuerzo, pasando fresquito y haciendo muchas fotos. Un paisaje IMPRESIONANTE, era como estar en la cima del mundo. No me extraña que Edurne Pasabán arriesgue su vida por ver algo tan fascinante, y eso que seguro que no tiene nada que ver. Era como si divisaras el mundo desde el infinito. Además, siempre hemos tenido suere en este tipo de viajes porque ha habido buen tiempo, por lo que estar en esa cima helada, con un sol espléndido y viendo todo aquello... la verdad es que paralizaba la respiración, e incluso ahora no tengo palabras para describirlo como se merece.
A la vuelta a Reykjavík hicimos algunas paradas en sitios donde ya habíamos estado, y al llegar a casa el cuerpo solo pedía una ducha caliente para templarse. Después de ello, tocaba salir, por supuesto, ya que se celebraba en Aurora Guesthouse otra fiesta. Pero esta era oficial, fue multitudinaria. Estábamos preocupados porque el evento del facebook informaba que íbamos a ser unos 70 y no sabíamos dónde podría meterse tanta gente en la cocina de Aurora, pero finalmente algunos se quedaron fuera. He de agradecer este hecho, porque por eso nos enteramos de que se veían las Auroras Boreales esa noche, porque los chicos que había fuera avisaron, y nosotros subimos corriendo a la habitación de Cris a verlas desde el balcón.
No os voy a contar lo que sentí cuando las ví allí arriba, verdes, oleando en el cielo estrellado que se extendía sobre nosotros... más que nada, porque las palabras que escribiera serían insuficientes para describir la emoción que sentí, la satisfacción, la alegría... y tambíen, por una parte, melancolía. Porque aunque sea uno de los fenómenos naturales que más me apasiona (si no el que más, y probablemente por culpa de una infancia plagada de fines de semana viendo Balto) no es lo mismo si no puedo compartirlo con la gente que solo me ve en la distancia... Pero no me apetece ponerme sentimental ahora, os echo de menos, me encantaría compartirlo con vosotros, pero también significó mucho que algo tan especial para mí, lo viviera con esta nueva gente que también forma parte de mi "nueva" vida.
Después de la fiesta en Aurora, poco más, simplemente vagabundear por garitos y al ver que todavía no se había empezado a poner interesante la noche (eran las 2 a.m, los islandeses se parecen más a los españoles de lo que todos pensamos) por lo que decidimos marcharnos a casa.
Siguió la semana, como de costumbre, pocas cosas interesantes a excepción de una cena exquisita en casa de Gertel el martes. Después la emoción aumentaba a medida que se acercaba el jueves, puesto que mi querida hermana iba a llegar ese día a visitarme, pero los controladores aéreos franceses quisieron complicarnos un poco la existencia. Lo que ellos no saben es que las de Lucas unidas son bastante imparables. Así que conseguimos que llegara, un día más tarde, pero llegó. Así que el viernes solo pudimos salir a cenar y a Oliver, por supuesto. Y, evidentemente, Tata estaba MÁS que cansada, así que nos fuimos prontillo a casa, además al día siguiente partíamos en un viaje de fin de semana.
Este viaje estuvo genial, primero fuimos a las cascadas a las que hemos ido más veces, Barnafjördur, y después fuimos a una cueva en el culo del mundo (me sentía Willy Fog cuando hizo el viaje al centro de la tierra, porque ÉL TAMBIÉN LO HIZO) para que algunos hicieran caving. Yo no fui uno de ellos.
La noche la pasamos finalmente en una cabañita de madera muy bonita y acogedora cerca de Hveragerdi. Intentamos hacer una barbacoa, pero no funcionaba, y como tenía un hot-pot la cabañita, nos estuvimos bañando por la noche y bebiendo, disfrutando, riendo, charlando... Nos lo pasamos bastante bien.
A la mañana siguiente nos levantamos y nos dirijimos a un río que estaba "supuestamente" a 3km de donde partimos andando, pero eso debían ser 3km en Canarias, porque había más distancia SEGURO. Este río NO era un río cualquiera, porque estaba calentito, y hasta que llegamos a él vimos muchas "fumarolas" como dice Manuel. Aunque hacía mucho frío, os podéis imaginar cuánto, igualmente nos quitamos la ropa y nos metimos al río, que habíamos salido de casa preparadas con el bañador puesto debajo de la ropa. PAsamos allí un buen rato hasta que decidimos que nuestro pelo estaba suficientemente congelado como para salir del agua, nos volvimos a vestir y fuimos a comer.
Después del río, fuimos CASI CONGELADOS a ver el Geiser, que Tata lo quería ver, y allí fuimos. Tuvimos un poco de "desacuerdo" en ese plan, pero la gente es muy amable y comprensiva, al final accedieron a ir... Lo cual agradezco muchísimo :)
Teníamos pensado, después de esto, ir a un restaurante Vikingo, pero ya anocheche muy pronto, así que nos fuimos a casa directamente. La verdad es que no vino nada mal, porque estábamos todos bastante cansados.
Al día siguiente preferí NO ir a clase de Sintaxis y quedarme con Tata dando una vuelta por Reykjavík, comiendo y tomando café en Babalú, por supuesto. Por la noche fuimos a entrenar, y estuvo muy divertido. Todo el mundo soltando palabros en español, probando, preguntando... Todo genial. Si es que estos islandeses son más majos... Los neozelandeses un poco más vacilones ¬¬ pero se les perdona. Jajajaja.
Tata se fue después de madrugada, y aquí me quedé... y vuelta a la realidad a intentar ponerse al día con la uni.
Así contado MUY rápidamente es todo lo que hay, espero ir más al día de aquí en adelante y publicar más cosas polémicas o que inviten a la gente a participar, como cuando escribí sobre la filología. Gracias por leerme y dar opinión.
También quiero que mi blog sea más como el de Silvia, que es concreto y ameno. Solo que ella suele llevar las cosas más al día, no como yo. Maldita procrastinación...
¡Un saludo para todos!
Gracias, Pau.
ResponderEliminarYo no es que lleve las cosas al día es que no me gusta la idea del 'diario' y tener que contar todo cada día. Por eso solo escribo cuando encuentro algo interesante que decir.
El viernes me voy a Praga y no vuelvo hasta el 14. Entonces la que se tendrá que poner al día seré yo.
Miss you a lot!!!
Me encantaría haber compartido las auroras contigo.
k descripciones! me has hecho sentirm alli XDDD
ResponderEliminarme encanta, acabas de quitarme mi mito pesonal de k tan al norte, con tanto frio, no se puede disfrutar
Y las auroras...me han dado ganas de cogerme un vuelo para alla XDDDD
suerte y disfruta de tu erasmus!
Joe qué bonito suena todo... Me alegro de que lo pases tan bien! ^^
ResponderEliminar