¿Cuánto hace que no escribo aquí? ¿Un mes? Si, no, exactamente un mes.
Pues una vez más, no habrá sido por no tener cosas que contar, porque lo mejor de todo fue LA VUELTA A CASA. Y digo que fue "lo mejor" porque así fue, y punto. Nos quejamos un poco porque perdimos tres días de nuestras vidas intentando llegar a casa, porque se desorganizaron nuestros planes para las vacaciones y porque nos tuvimos que dejar más pasta comprando billetes de diferentes tipos de transporte y pagando una noche de hotel en un pueblecito muy tipico de Inglaterra. (Plymouth).
Podría contar por enésima vez cómo fue nuestro viaje, pero creo que todo el mundo lo sabe: nos retrasaron el vuelo Keflavik-Londres el lunes 20 de diciembre y perdimos el vuelo de enlace, por lo que no teníamos como llegar a España... y la unica solución era ir en ferry, que salía el miércoles 22, porque los aeropuertos todos estaban hechos un desastre y enmedio del caos: vuelos cancelados, retrasados sin saber hasta cuando, vuelos disponibles por 500€... Así que descubrimos un bus que iba desde Londres hasta España por el túnel del Canal de la Mancha, lo que nosotros llamamos "London-Tudela", pero estaba cerrado el túnel, así que ni bus ni tren ni nada. Ya que el mar no se puede congelar, como dice Manuel, nos cogimos un ferry que seguro que nos llevaría al menos hasta la península, y luego allí ya veríamos. Así hicimos, y después de 22h horas de barco, llegamos a Santander. El resto, en coche.
Este es un pequeño resumen, evidentemente tenemos más detalles y anécdotas, pero ¿para qué profundizar? Luego escribo demasiado y la gente se aburre.
El caso es que aunque el viaje fue así de "espantoso", no fue tan malo porque yo, al menos yo, me lo pasé bien. Sé que tenía cara de rancia y aburrida todo el viaje, pero era porque no quería ponerme muy contenta, no fuera a ser que todo se volviera a chafar. Pero lo más importante es que, gracias a esta experiencia, descubrimos (o al menos yo) el verdadero espíritu Erasmus. Este espíritu o actitud o filosofía de vida no consiste en estar de fiestazas todos los días, emborrachándose y... en fin, como cualquier estereotipo de viaje Erasmus. Tampoco consiste en vivir en la universidad como ratas de biblioteca sólo estudiando. En realidad, consiste en ayudarnos entre todos, en darnos apoyo y que si 5 están perdidos sin forma de volver a casa, y se encuentran a otros 3 en la misma situación, ya son 8 y se aúnan en un mismo grupo. Así, será más fácil encontrar la forma de conseguir nuestro propósito, esto es, llegar a casa. Formamos, finalmente, una especie de grupo de apoyo/gabinete, lo cual fue muy útil porque fue lo que nos ayudó a todos a mantener la cabeza fría y no desesperar. (También la lógica, porque como decía Fran "de nada me va a servir ponerme a llorar, eso no me va a sacar de aquí"). Además, ya sabéis lo que dicen: "mal de muchos, consuelo de tontos", (no creo que sea así, y si no, leed Jorge Bucay, nadie es tonto por consolarse con el mal ajeno) y creo que eso fue lo que nos ocurrió. No sólo nos ayudamos entre nosotros, si no que además echamos una mano a los que estaban perdidos por otros rincones del aeropuerto.
También he de decir que no hace falta el espíritu Erasmus, sino un poco de humanidad para tener esa actitud y ayudar a los demás. Pero creo que es algo común entre nosotros, que nos ayudamos siempre, en lo que sea y en la medida que se pueda, sin esperar nada más del otro.
Aunque fuera tarde, el día 23 de diciembre conseguimos llegar a casa, y es lo importante. Estancia un poco corta, pero FRUCTIFERA, a pesar de que hace dos publicaciones me dijeran que bajara mis expectativas. Tuve todo lo que quería tener, me faltaron cosas que me quedaron pendientes, y es lo que me deja un poco triste, pero el sentimiento desaparecio cuando entré en mi habitación y el olor característico de mi habitación y el ambientador me golpeó en la nariz. Me invadió en su lugar un sentimiento de comodidad y tranquilidad; un pensamiento que decía "estoy en mi casa".
El viaje de vuelta fue totalmente normal, e incluso aburrido.
He de decirlo: Manuel, eres gafe, no vuelvo a volar contigo. Además, no cumpliste tu palabra. Queda dicho.
Saludos a todos, y gracias por unas vacaciones tan completas. Debería dedicaros unas cuantas palabras más, pero no tengo tiempo, ya que me dispongo a hacer la primera visita a Babalú de este año 2011 =D
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