Bueno, hoy os hablaré del día de ayer, para por la noche hablar del dia de hoy. Aun no he ido a clase porque solo tengo UNA CLASE a las 11.40. Creo que aquí se vive demasiado bien.
Ayer sí que tuve que madrugar, tenía clase a las 8.20, y feliz y contenta fui a clase pensando que solo duraban 50 minutos. Pues no, duran 1h30, como en mi facultad querida de la Complutense. Pero aquí los islandeses son unos flojillos y piden descanso de 10minutejos a los 40 de haber empezado. Buaaaaaaaaaah...
No sabía llegar a mi "facultad" ni sabía donde tenía clase, así que me fui con mucho tiempo de antelación a ver a dónde tenía que ir, y me perdí, sí. Encontré POR FIN mi edificio (todo el mundo me mandaba al de Ciencias ¬¬) y ahí solo hay despachos. (Para los filólogos, es como un edificio D). Encontré a un señor, que a partir de ahora será "El Guide-teacher", y os explicaré por qué. Le pregunté por las aulas a las que tenía que ir, y me dijo que le siguiera. Me llevó hasta el "Háskolatorg"(este de la foto)
que es el edificio principal de la uni,(resulta que en este edificio hay muchas aulas y es donde dan clase muchas carreras de la universidad) y me llevó hasta el aula 104. Me dijo que esa era el aula, y entró. Yo me quedé un poco sorprendida, porque entró al aula al que tenía que entrar yo 20 minutos después, y pensé: "Quizá sea mi profesor", pero me lo habría dicho o comentado por el camino, ¿no? Esto es lo que me hace pensar que los islandeses son simplemente "cordialmente accesibles", porque te ayudan si lo necesitas, pero no se sociabilizan mucho.
Al final resultó que sí que era mi profesor, de Historia y Cultura Británica, y me hizo gastarme un pastón en dos tocho libros que no veáis... Luego tuve una hora libre, y después entré a Literatura Británica I. Esa clase MERECE UNA ENTRADA EXCLUSIVA en este blog. Pero me limitaré a lo básico
La clase la imparte una señora con apariencia de mamá moderna, o al menos para mí. Tiene una melena rubia (casi blanca, como muchos autóctonos) con flequillo, y ayer vestía de negro entera. Para que os hagáis una idea los filólogos, un poco parecida a Asun López-Varela, al menos en apariencia me recordaba a ella.
En la universidad, a diferencia de España (al menos de mi facultad) el profesor tiene una amplia mesa con un atril incorporado y un micrófono que no destaca mucho. Este dato me recuerda a la gran Carmen Méndez, que el primer día de clase de Etnias y Minorías nos dijo que "si no me oís bien, me lo decís para hablar más alto, porque yo no voy a usar el micrófono en plan Madonna". Y es que los micrófonos de la facultad de Filología son como los de Emma García en "Hombres, mujeres y viceversa" pero con cable. (Y si no, preguntadle a Burillo como le putea el micro... xD) Y además, se graba las clases para luego subirlas a Ugla (significa Búho en islandés, es como el Campus Virtual de la Complutense) por si faltas, puedas bajarte la grabación y listo. Y aún así, la gente seguirá yendo a clase... En fin.
También tengo que decir que aquí las clases no tienen nada que ver con las de allí. Bueno, igual los frikináuticos no notáis mucha diferencia, pero los filólogos lo notamos, ya que usamos mesas y sillas de la II República. Todo un honor, pero incómodo hasta la saciedad. Aquí las aulas tienen una buena acústica, y las sillas son de escritorio, con ruedas y todo. Suelo, ENMOQUETADO. Las pizarras enormes, y los profesores no dan apuntos, mandan libros o te venden ellos sus apuntes y cosas encuadernados y todo. Las clases son con presentaciones powerpoint con dos cañones, uno a cada lado del aula.
Conclusión: UN LUJO.
Además, por los pasillos hay algunos ordenadores Apple de acceso directo para los alumnos. Guay, ¿eh?
Con respecto a los profesores, El Guide-teacher me recordó a Zipi, porque en 1h30 de clase se comió dos smints. Esos caramelos deben tener una sustancia extraña que enganche a la gente, porque ya conozco dos casos... y me hace sospechar.
La otra profesora, que no sé cómo llamarla, es una persona muy accesible y agradable, algunos querían comprar los apuntes esos guays y no tenían dinero y ella se los dio y les apuntó en un cuaderno para ver quiénes son los morosos (en España esto no se hace NI DE COÑA...). A mi me tuvo que apuntar porque me debe 200kr,que no tenía cambio la mujercilla. Sus clases van a ser de analizar MUCHA POESÍA. Y lo primero que nos dijo fue que NO PODEMOS ODIAR LA POESÍA. Esto también me hizo acordarme de Carmen Méndez, que nos insistía en ello en Análisis del texto, pero, lamentándolo mucho, a mí no me gusta. A mí me gusta leer por placer, relajadamente, en cualquier momento y lugar, y la poesía yo no estoy capacitada para ello, y tengo que estar analizándola y reflexionando, y no me convence.( Lo siento, Jairo, si te ofende.) A sí, forzadamente, no se me transmite nada.
La profesora nos hizo una breve introducción expicándonos lo de los pies, los jambos, el troqueo... Nada, si yo ya me lo sé, que me lo explicó Carmen Méndez (utilizaré sus apuntes, por supuesto) ¡y saqué Matrícula de Honor! (Momento para lucirme...). Lo que no me gusta es que vamos a leer Jane Eyre, y no Cumbres Borrascosas. Una clase de literatura Británica sin Cumbres... no sirve de mucho, eh, que lo sepa. '¡¡Yo necesito a mi Heathclif!!
Nota para los frikis: esta mujer tiene que molar, porque citó a Yoda cuando explicó elemento literario, que es cambiar el orden de las palabras. Así dijo "Se usa en poesía, pero mirad Yoda, que dice 'happy I am'. Un ejemplo para que lo entendáis"
Y después de esta clase, me fui con todos mis tochos de libros a soltarlos a casa y a volverme a patear Reykjavik. Así encontré LA CASA DE MIS SUEÑOS, pero la mía será más grande:
Tiene una cascada abajo a la derecha, no se ve bien (evidentemente) y es lo que yo quiero, pero la haré un poquito más alta.
Mi casa de la cascada :)
Después fuimos al centro comercial a comprar cosas básicas que necesitaba, y luego a casa. Eso es todo el día de ayer. Fue interesante, porque fui a clase y me di cuenta de que nuestra facultad es más tercer mundista aún de lo que pensamos. O la Universidad en general, ya no sé qué pensar...
He de decir que ayer, en realidad, no perdí ninguna clase, porque era a la hora de la reunión, así que no hubiese ido de todas formas. Es la clase que tengo hoy, así que así con la excusa de preguntar qué se hizo el otro día, a ver si hago amigos... Jajajaja.He llegado a la conclusión de que me va mejor si soy borde, que luego todo el mundo me dice lo mismo ("ay, yo pensé al principio que eras una borde". "Al principio, me parecías una borde", "Me daba miedo que me dieras clases de inglés..." ¬¬ ESO ME DOLIÓ)
Y, para los que hayáis aguantado mis dudas existenciales, sí, EN ISLANDIA HAY HELADOS, y os lo demuestro:
| Helados islandeses, que están más frios que los de España. |
Kveðja

Menos mal que en Islandia también hay helados, igual igual que en Torrevieja jajajaja. Y siento que te doliera que al principio me diera miedo que me dieras clases de inglés, pero oye, mira qué bien lo he superado jajaja.
ResponderEliminarPS: me das demasiada envidia. Espero que hagas muchos amiguitos hoy en clase! ;)
Me gusta que nos expliques las cosas tan bien, con esos paréntesis para filólogos en plan, "como Asun, o Burillo".
ResponderEliminarLo de que nuestra facultad es tercermundista no hacía falta irse a Islandia para darse cuenta pero debería hacer fotos y mandarlas a la Complu. Ya sabes, para esos momentos en que se ponen europeos y quieren presumir.
Sigue así!!!
muak
Silvia.