domingo, 19 de septiembre de 2010

New Hairdresser!

Estimada audiencia, el viernes me di cuenta de que si no encuentro trabajo de lo mío (y no me vengáis con "¿qué es lo tuyo? Si ahora profesora de inglés está muy demandado" porque no me apetece debatir :D ) puedo ser peluquera. Claro, para eso se supone que hay que tener un título... y mucha cara, porque cobrar 4000kr por cortar el pelo es un abuso. Pero yo lo hice sin título y sin recompensa económica, aunque recibí a cambio un gratificante plato de pasta. Ya sabéis que yo por comida hago LO QUE SEA.

El viernes comenzó con un intento frustrado de hacer un tour gratuito por Reykjavík, porque Bárbara y yo habíamos visto el cartel en una agencia de esas, que decía que todos los días a la 1 salía una ruta turística gratuita por la ciudad, y allí estábamos. Resulta que dentro había otro cartel que decía que la ruta se empezaría a hacer a partir del día 1 de octubre y solo los fines de semana, y no sé vosotros, pero yo opino que el cartel de fuera entonces es publicidad engañosa y que deberian quitarlo.
El plan alternativo fue ir a Kringlan, el centro comercial más grande de aquí, o eso he leído en algunos anuncios. Estando allí, llama Fran, que la tarde de antes me había halagado diciendo que confiaba en mí para que le cortara el pelo. En aquel momento pensé que quizás las drogas eran legales en Islandia y yo no me había enterado y él había consumido alguna... pero parece ser que no. Luego le pregunté que por qué yo y me dijo que yo tenía pinta de haber experimentado con mi pelo. No sé si es un halago porque significa que soy una persona atrevida y espontánea (en ese caso, GRACIAS) o que mi pelo es un desastre (en ese caso, QUE TE PETEN :D) . La verdad es que siempre que me he hecho cosas a mí misma han sido verdaderos ataques al buen hacer, pero en fin. Me llamaba para preguntarme si tengo un hueco para cortarle el pelo, y dije que tenía la tarde libre, y se vino a Kringlan y estuvimos los tres allí. Mientras aparecía, Bárbara decidió comprar un tinte temporal de color oscuro, ya que ella es rubia,para probar. ¿Y quién se lo iba a aplicar? Yo. Así que después de ver muchas tiendas en Kringlan, comprar cosejas y empezar a morirme yo de hambre (y consecuentemente empezara a surgir mi mal  humor) nos fuimos a Three Sisters. Bárbara se fue a su estudio y yo me fui a comer mi platito de comida (yuhu!!) a casa de Fran y luego cumplir con mis deberes de peluquera.
Además de todo esto, se produjeron conversaciones profundas, muy interesantes. Así que además de peluquera, al final soy buena conversadora.
Todo comenzó con un poco de miedo, porque ¿y si le dejo horrible? Que yo he salido llorando de la peluquería muchas veces, no quiero ser la culpable de una catástrofe en su vida social. Pero le dio igual, así que metí tijera, y fui cortando, cortando, improvisando... Análisis: el corte ME QUEDÓ GENIAL. Y el cliente, satisfecho, que fue lo importante. :D No hice nada del otro mundo, sigue con la misma cara, pero al menos no le estropicié la cabeza... Aunque tuve tentativas de cortarle la trenza esa de padawan, que molestaba demasiado ¬¬ Jajaja. Lo mejor de todo fue que no hubo sangre, que creo que eso SÍ es lo importante, ni satisfacción del cliente ni que yo me sintiera realizada.
Además de esto, creo recordar algo de darle clases de inglés, pero... no sé si estoy dispuesta, ya son muchas cosas en mi vida Erasmus, eh... Además, como doy miedo, quién sabe. (Ejem, ejem)

Después subí a casa de Bárbara, la estuve tiñendo el pelo y empezamos a tener serias sospechas de que la habían timado porque la espuma que formaba esa sustancia, quedaba de color naranja, y eso no era lo que buscábamos, pero lo intentamos. Al final, cuando se aclaró, le quedó castaño claro con reflejos naranjas, por tenerlos rubios...Pero queda muy bien, eh, al menos se nota el cambio. Decidimos salir las dos solas por la noche, porque el resto de gente no estaba animada, así que me volví a casa a cambiar, cogí dos pizzas y volví a Three Sisters y estuvimos comiéndonos las pizzas mientras leíamos Asco de Vida (sí, estamos enganchadas) y bebíamos cerveza Polar. POR FIN la he probado, siempre me llamó la atención, desde que la ví de pequeña en Venezuela, creo que estaba por todas partes... Esta última vez que he ido no la he notado tan presente, supongo que Chávez ha censurado hasta el alcohol ¬¬ Pero no quiero meterme en política ahora, sigo con lo que estaba.
Después salimos de fiesta, pero creo que era bastante pronto porque todos los garitos estaban vacios... Bueno, todos a los que fuimos, así que con las mismas nos fuimos a casa y hasta mañana.

Ayer ya salí, pero eso os lo cuento mañana, que ahora tengo que irme a cenar... Tengo un alien en mis tripas o algo, esto no es normal.

Así que si queréis un corte de pelo más o menos decente, a cambio de un plato de comida que se pueda comer, no hace falta que sea nouvelle cuisine, yo os hago un retoque. Si os fiáis, que es lo grave, claro. Podéis terminar con una oreja menos... o quién sabe qué más...

¡Un saludito!

2 comentarios:

  1. Me encanta lo de 'trenza de padawan', jajajaja
    Yo también me fiaría de que me cortases el pelo, total me lo corto yo normalmente, no me vas a dejar peor.
    Y lo de buena conversadora ni lo dudes!
    muakkk

    Silvia.

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  2. Tu blog me tiene la guerra declarada es la tercera vez que escribo el comentario:
    No dudes que eres buena peluquera,va en los genes. ¿Quien crees que cortaba el pelo a mi amiga Patri?. La diferencia es que tu lo haces por comida y yo porque me alisaran la melena. Además de por un rato de risas en casa de Sanguy. Y si no que se lo pregunten al cocido de Mari que sufrió las consecuencias.

    Tata

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