Duele un montón que los niños de este país hablen inglés mejor que yo habiendo estudiado (bueno, estando a un año de terminar) filología inglesa. Duele, y mucho.
Hoy era la fiesta del barrio (Skerjafjörður) y el vecindario había organizado un encuentro por la noche para hacer barbacoas y beber algo en una tienda de 80 metros cuadrados y además habían puesto un castillo flotante para los críos. Evidentemente, me ha tocado ir con el niño del que cuido, pero como yo (desgraciadamente) no podía hacer uso del castillo flotante, he tenido que quedarme sentada en el suelo como todos los niños se lo pasaban en grande. Me he sentido viejuna, he de reconocerlo.
He debido de dar pena a una niña negrita muy mona que ha venido a hablar conmigo, pero cuando le he dicho que no hablaba islandés le ha dado igual y ha seguido la conversación en inglés. Pero increíble cómo hablaba la niña, qué rapidez y qué fluidez, yo alucinaba. Se me ha puesto una sonrisa en la cara de admiración que no se me ha quitado durante toda la conversación. Qué niña más maja y más simpática. La pobre me contaba que unos niños más mayores la habían echado del castillo porque, según ellos, era muy pequeña. Mentira, que son unos abusones y punto. Entonces le he preguntado que cuántos años tenía, y me ha dejado perpleja cuando me ha contestado que 5. CINCO AÑOS TIENE LA NIÑA y habla inglés como muchos otros quisieran, en serio. Me he acordado un montón de Manuel, que también se encontró con unas crías de 8 ó 9 años y le dejaron sin palabras cuando le hablaron en un perfecto inglés al decirles que él no hablaba muy bien islandés.
Me he quedado prendada con mi amiguita nueva, y creo que ella conmigo también, porque me ha preguntado si me iba a pasar por la noche y al decirle que no, me ha dicho dónde vivía para que fuera a jugar con ella algún día y con mis crios. Porque, además, me ha preguntado por mi vida, por lo que hago aquí y por mis niños y todo. Todo en inglés, que en serio, que me ha dejado alucinando. Igual sí que me paso un día a saludarla, para ampliar mi admiración por ella. Qué pasada. Ya podrían aprender en España (como en otras muchas cosas), que si he de reconocer algo del gobierno de la inmortal Espe es que los colegios están siguiendo un avance muy rápido en la implantación del bilingüismo. Qué maravilla.
Así que cada vez estoy más convencida de llevar a cabo el plan que trazamos Cristina Bajo y yo durante el curso:
Yo, chica de país A encuentra y se une a chico de país B y se van a vivir al país C, donde tienen hijos. Ni qué decir tiene de que cada país tiene una lengua distinta, y a poder ser que ninguna sea el inglés, la cual se aprenderá en el colegio, y así nuestros retoños seran plurilingües y me moriré de envidia (sana) y los querré más.
Todo eso en caso de que se me despierte algún día el instinto maternal y se me pase el pánico a tener hijos feos (que no creo que se cure nunca). Esa es otra historia que ya contaré, si eso.
Por ahora os dejo, que mañana me voy a Landmannalaugar y he de descansar.
¡Saluditos!
Jiji, tienes razón, que maja la niña :)
ResponderEliminarPásatelo muy genialérrimo en Landmannalaugar1
Un biquiño!